Una larga conversación de madrugada que lo único que hizo fue darme cuenta de que evito sentirme vulnerable con mis actos. Ahora mismo da igual lo que necesite, aunque la palabra "necesitar" siempre la he asociado como algo de "vida o muerte".
Desde que empecé lo vi con fecha limite. Sigues hacia delante porque es lo que te nace pero siempre con la idea en mente de que algún día acabara. Hasta entonces seguí, pero anoche paré. Me di cuenta de que no estoy viviendo un presente. Antes, y lo digo convencida, vivía anclada al pasado. A un pasado idealizado por mi misma, aunque también con atisbo de realidad. En realidad con bastante realidad, pero que ya no existía. Anhelaba ese pasado, esa felicidad que sentía en determinados momentos. Una sensación que hoy día aun la pienso y se me revuelve el estomago. Si, puede ser que aun eche de menos bastantes cosas, pero ahora creo que se irán sustituyendo por otras.
Ahora viene el problema, después de estar viviendo un presente en el pasado. Me encuentro en la actual situación de estar viviendo un presente en el futuro. Condicionada por lo que pueda llegar a pasar, condicionada por el miedo a perder, condicionada en realidad por mi.
He decidido cambiar, he decidido por una vez vivir lo que se llama "presente". Y sé que no sera fácil, porque la mente hay momentos en los que se atrasa u otras en las que tiene prisa.
Esta madrugada un extranjero, como yo en esta vida, me pregunto: ¿Dónde eres?. Confundiendo el temido verbo "ser/ estar". Le dije muy segura: ¿Dónde estoy?. Todo eso me hizo pensar.. no puedo responder ninguna de esas preguntas ahora mismo. Eres o estás o ambas a la vez, pero el ¿Dónde? que más da. El caso es que siempre eres "algo".
Ayer noche me definieron con una personalidad que jamas pensé oír de mi, Una mujer con las ideas claras, que proyecta una imagen fuerte y segura, sin duda alguna. ¿De verdad estoy consiguiendo eso? al final con esa pregunta me delato a mi misma, insegura y que solo proyecta imágenes de lo que algún día querría llegar a ser. O NO.