sábado, 9 de enero de 2016

Tu eres fuerte

Estoy en la cama con poca fuerza. Escuchando el incesante goteo de la ducha. Tengo cerrado uno de mis ojos, mientras que el otro lucha por soportar la luz que le alumbra. Me duelen los brazos y el estomago. Respiro cansada y el ruido a mi alrededor hace que me canse mas. Pasos en el techo, risas de ultratumba y sonidos antinaturales me acompañan más de una noche. Me poso sobre algo, mientras otro tipo me cubre y por otro lado mi cabeza yace sobre el más fresco de los que me rodean. Siento fatiga, tengo sed. La mano se me cae y me pica el brazo. Me rasco y continuo. Huelo a limpio y las uñas se me afilan. Mi rostro es plano, mis dientes aprietan y mi mandíbula se tensa. El ojo que queda abierto desea cerrarse mientras tanto mi mente sigue volando. Y entrada la noche una duda resurge, me rasco la parte superior de la frente y arrastro la almohada hacia mi.

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