Sentada en una cama deshecha. Los pies calzados me cuelgan, pero la punta alcanza el descanso. Los gemelos se parten por la mitad, al igual que la espalda. El puente me molesta más hoy que nunca, pero si lo retiro no me dejara ver lo que hay al otro lado. Lo acaricio aunque no funcione. Escucho bombas en el exterior continuamente. Sera por eso que me pica la nariz. Cruzo las piernas cual nudo, parece que así estaré más protegida. Me rasco la nuca, me pongo a pensar. Miro el alrededor tramo a tramo. Todo esta donde lo deje. Los jeroglíficos siguen sin estar resueltos. Hay cosas nuevas que dan calor, bastante calor. Neutralizan el frío. Sigo analizando mi alrededor como si algo hubiera fallado. Y me olvido de mirarme a mi. Soy la única que juega este juego. No voy a darme jaque mate a mi misma.

No hay comentarios:
Publicar un comentario